domingo, enero 08, 2006

Sentencia firme.

Después de una larga ausencia de la blogocosa he sido condenado por el vil crímen de dejar desatendida esta causa. Se presentaron los atenuantes de sobrecarga laboral y extrema pereza, pero el juez fue inplacable, la justicia, ineludible. La sentencia es firme, la cadena, perpetua. Esta es mi nueva celda. Bienvenidos.